Blogia
que sí/que no

allà

Fumando (y bebiendo café) espero

Fumando (y bebiendo café)  espero En su intervención Blue in the face Jim Jarmusch ya nos dejó claro que le gusta fumar, y mucho. Hasta el punto de dedicarle una película a los cigarrillos y a un compañero habitual suyo, el café. Ambos son la excusa para crear un plurirelato, confeccionado por más de diez historias, acerca de nada, la nada más cotidiana en la que se tejen mil anécdotas, mil conversaciones, en las que precisamente los cigarrillos y el tabaco son el mcguffin de su existencia.
Coffee and cigarrettes se compone de cortometrajes antiguos, como es el caso de la hilarante Strange to meet you, y otros rodados expresamente para la película. Destacan especialmente Cousins?, con unos incommensurables Alfred Molina y Steve Coogan,o Somewhere in California que une en la misma mesa nada menos que a Iggy Pop y Tom Waits.
En todas ellas, y como en Night on earth, Jarmusch nos presenta pequeñas historias, que no son más que fragmentos de vida, dotadas no obstante de sentido propio y completo. Si en aquella la excusa era diferentes situaciones en taxis de diversas ciudades del mundo, en este caso lo es el excitante binomio de nicotina y cafeína que une a personajes interpretados por, entre otros, Roberto Benigni, Bill Murray, Cate Blanchett, los hermanos White (más conocidos como The White Stripes), todos ellos en estado de gracia frente a la casi imperceptible cámara de Jarmusch.
Los personajes fuman y beben para llenar los silencios, que en las películas de Jarmusch son tan importantes, sino más, que los diálogos. Es precisamente los silencios compartidos por los sorbos y el humo los que parecen unir a los personajes que comparten mesa y no las conversaciones, terreno de mil y un conflictos y por lo tanto abono de las diferentes soledades que se encuentran a cada lado de la mesa.
Si en Smoke, clara madre de Coffe and cigarrettes, se comparaba la volatilidad del humo con la de la vida, aquí Jarmush retoma la metáfora y la contrapone a otra, la del café como imagen de la densidad de las relaciones humanas. Densidad y volatilidad, conceptos antagónicos como lo son la soledad y los lazos afectivos, que constituyen los dos ejes entre los que oscilan las relaciones entre las personas.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

Seres humanos

Juan Miguel es un tío con mucha mala suerte, el pobre. Resulta que un día vuelve de irse de putas y se encuentra con una niña de 9 años muerta encima de su cama. El hombre está moradísimo y no recuerda cómo ha llegado hasta su casa, pero tiene claro que alguien la ha puesto allí. Cómo vive en un entresuelo y a veces se deja la puerta abierta es obvio que le han colocado el cadáver. Bueno, que entonces seguramente no era cadáver, pero que tardó poco en serlo, ya que la niña se desangró por los desgarros que le habían provocado las múltiples violaciones a las que la habían sometido. Entonces es eso: alguien llevó a la niña medio desangrada hasta allí, o un vecino o alguien muy rápido. Cómo se ha pegado un buen susto, para calmarse decide irse a emborrachar otra vez. Pero claro, a la vuelta sigue ahí. A Juan Miguel le suena la cara de la niña, la ha visto en la televisión, parece esa tal Tamara que buscan. En las fotos estaba más guapa, y no le gusta su expresión de ahora, así que la envuelve y la esconde un año entero en su casa. Ahora parece que nadie le cree y lo quieren meter 32 años en la cárcel, de los que cumplirá un tercio como mucho, pero ya es mala suerte de todos modos.
Yo soy una mala persona, desconsiderada y deshumanizada, y una hipócrita. Siempre contra la pena de muerte y ahora quiero que Juan Miguel muera, no puedo evitarlo, lo siento. No pienso en que es una vida y que no se arreglaría nada con su final, ni en los derechos humanos. Será porqué por mucho que mire, no veo a ningún ser humano, aparte de Tamara y su familia. Lo siento.

El hombre feliz

El hombre feliz Momentos duros recientes, una noche extraña. Juré no pisar de nuevo el Fòrum pero allí estoy. Me han prometido que no me arrepentiré, y pienso que más me vale sobretodo cuando finalmente tengo que pagar por ello.
La noche tiene un aire surreal, en ese submundo de cemento, con sus luces y montajes de cartón piedra. Espero, sentada con mi cerveza, entre la gente. Y aparece él, con su guitarra y su inseparable compañero de la batería. Se marca unos bailes, adelante atrás, la sonrisa de bobalicón, las cejas hacia abajo en un gesto entre tierno y inocente, y empieza su repertorio: inglés, castellano, francés, italiano, Jonathan Richman lo mezcla todo y de todas las mezclas sale poesía. Una sonrisa surge sin querer y acabo estallando en carcajadas, la risa fácil de los que están tristes. Me siento arropada bajo unas estrellas que no veo, sólo siento, aunque suene extraño.
A mi lado Sergi hace palmas y canturrea feliz, al otro siento como Gemma me mira contínuamente, pendiente de cómo estoy. La miro y también lo veo en ella: estamos hechizados por este niño grande, en una burbuja musical que desearíamos no se desvaneciera nunca. Dentro de un cuadro de Chagall, entre azules y estrellas, con la melancolía que se siente al reencontrar la inocencia de un sueño.
Acaba el concierto y nadie quiere volver al mundo real, queremos permanecer en la burbuja con Mr Richman. Pienso que quisiera llevármelo, hacerlo pequeñito para hacerle cantar para mí cuando quisiera, para regalarme momentos tan frágiles, tan bellos como los que me dio esa noche.

Méchant garçon

Méchant garçon Prefab Sprout firmaron un disco de pop antológico con su nombre, y Lambchop la mejor canción de una de las dos mitades de su último disco, Aw C'mon. Aparte de eso, anuncios de coches, marcas...PArece que Steve McQueen ha tomado el relevo a Mr Dean en la representación del "hermoso rebelde con cadáver bonito".
Hace unos meses se publicaban, casi al unísono, dos libros dedicados al mito rubio: Por un lado, una biografía escrita por Miguel Juan PAyán y Ramiro Navarro, y por otro una recopilación de fotografías de William Claxton en las que el artista reúne las imágenes tomadas durante su amistad con McQueen.
Su aire insolente, sus belleza, su look atemporal y su afición por la velocidad ( aunque a diferencia de Dean no fue ésta sino un cáncer lo que acabó con él, a los 50 años) parecían ya suficientes motivos para convertirlo en carne de carpeta. No obstante, el libro de Payán y NAvarro nos da aún más: mujeriego hasta lo obsesivo, fumador compulsivo de marihuana, agresivo, amante de las armas...Todas esas características que debe reunir todo buen chico malo que se precie, y que si se une a una imagen claramente WASP, pues aún más rebelde a los ojos yanquis.
No obstante, el libro también recoje su afán de superación constante como actor y reconoce su valía. Como Dean, el hecho de convertirse en mito parece que ha restado importancia a sus interpretaciones, relagándolas a un segundo plano. Repasando su filmografía podemos apreciar un intento, cada vez más desesperado, de demostrar que era capaz de tomar esa rabia que transmitía su presencia, moldearla con cada uno de los personajes y impregnarla de una gran sensibilidad. El canto del cisne, sin duda, de estos esfuerzos fue PApillon, bella historia de amistad carcelaria dónde medía sus fuerzas con Dustin Hoffman. En el camino, dos célebres carreras, una en moto (La gran evasión) y otra en coche (Bullit), ayudaron a forjar el mito. Y, desde luego, muchas otras historias, de las que destacaría Amores con un extraño, una comedia algo amarga junto a otra integrante del sector muertos bonitos de Hollywood, NAtalie Wood.
Curioso descubrir en el libro que McQueen era uno de los asistentes previstos a una cena en chez Polanski la noche en que se presentaron unos invitados sorpresa llamados familia Manson. Una conquista de última hora le libró de la tragedia. Si fuera así, el actor hubiera se hubiera colocado cabeza de lista en el top ten de caras estampadas en camisetas. De momento, parece que no llegará a tanto. Yo por mi parte tengo una chapa, lo confieso, que algún día rescataré...
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

Not quite a yes - Arab Strap

Not quite a yes -  Arab Strap Why could I not speak? You're not so unique. My eyes stayed on the floor.
I make a little suggestion, before I pop the question. But I was far too out my face.
I was out my face.

"It's the first time in ages I've actually had the guts to ask, but I'm feeling particularly confident tonight, if you know what I mean. But that's the thing - You don't know what I mean. The reason I fancy you in the first place is is the same reason we won't get on, you're just not into it. I mean, you're cute and you're innocent and you're nice and all that, but you barely even drink."

No meeting was I granted. But now the seed's been planted. And now you're in the know.
Too steaming too impress. Not a know, not quite a yes.
You ask if that's okay. I suppose it's okay.

Foto: Jeff Wall

Cómo no diferenciar a Abbas Kiarostami de Aki Kaurismaki

Cómo <s>no</s>  diferenciar a Abbas Kiarostami de Aki Kaurismaki Por error, Ahmad se ha llevado el cuaderno de su colega Nematzadeh y éste no podrá hacer los deberes. Si esto sucede, el profesor expulsará a Nematzadeh. Ahmad debe llevarle el cuaderno a su amigo, pero no sabe dónde vive...Éste es el argumento de ¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987), película que otorgó fama y prestigio al director iraní Abbas Kiarostami. A lo largo del film, vemos como la fidelidad y bondad de nuestro pequeño héroe lo llevan a una búsqueda en dónde los adultos son unos seres tan absortos en sus rutinas que se comportan de manera robotizada, sin escuchar ni un segundo a Ahmad.
Con esta obra, Kiarostami declaró haber querido criticar a una sociedad cerrada en sus tradiciones e incapaz de avanzar, en la que las nuevas generaciones y el empeño que estas pongan en conseguir sus objetivos son la única esperanza. Años más tarde, tras el terremoto que asoló Koker, la región dónde tiene lugar la película, Kiarostami volvió al lugar del rodaje para saber qué había sido de los niños protagonistas. El resultado es una mezcla entre ficción y documental, Y la vida continúa, que aún tuvo continuidad en una tercera película, A través de los olivos.
Cuando hace un par de años la Filmoteca le dedicó un ciclo al director finlandés Aki kaurismaki me hice un lío... ¿y cómo no? No se pueden negar los parecidos razonables...Abbas kiarostami, Aki Kaurismaki. Tras conocer sus películas, Kaurismaki se convirtió en uno de mis directores favoritos: su sencillez en las imágenes, de una extraña y fría poesía, el humor tan surrealista (¿será el humor finlandés?), y sobretodo la capacidad para trazar unos personajes de una humanidad conmmovedora, llenos de matices tras una aparente sencillez...como los niños de Kiarostami. De lugares tan diferentes, estos dos directores se parecen en bastante más que el nombre.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres