the sweetest music
Porque, qué c***, ya tocaba...
Porque, qué c***, ya tocaba...
...y esta semana, gracias a mis estudios de periodismo, he aprendido:
Black and White Dynamite She's Not Worried The Fight Espionage Tearjerkin' Cycles Per Second Bad Reputation Big Brown Eyes I'm in Love Moving in Your Sleep Judy
Transcripción (aproximada, mi memoria no da para tanto y menos en temas deportivos) de las palabras de J.J. Santos, comentarista deportivo de las noticias 2 de Antena 3 del lunes 18:
Si alguno sabe de alguien que tenga una habitación libre en Barna que lo haga saber aquí, por favor (como por lo visto en los carteles de la uni hay muchas manías, avanzo que es para un chico fumador). Ah y si es un máximo de 200 euros al mes, mejor que mejor...
Que la vida es una especie de montáña rusa, dónde unas veces subes y otras bajas, es de aquellos tópicos que no por serlos dejan de ser ciertos. La tristeza de un momento bajo es en realidad la mitad de lo que provoca, la otra mitad viene de recordar cuando te sentías feliz y añorar ese instante; la alegría crece cuando recuerdas lo mal que estabas en un momento y creías que nunca te sentirías como ahora. Cuando comparamos nuestras vidas entre sí, cuando confrontamos diferentes puntos en el tiempo, como si dobláramos una hoja sobre sí misma, nos enfrentamos a la paradoja que es la vida.
Mi padre siempre ha dicho, desde que yo tengo uso de razón: "Hi ha homes, homenets i pedres de mechero". Supongo que la frase la heredó de su abuelo, como tantas expresiones que antes me hacían gracia o me resultaban chocantes pero que desgraciadamente con el tiempo he llegado a comprender.
Hay días en los que parece que el malhumor y el bajón se hacen peor con el cansancio. De 9 a 9 en la universidad, casi sin parar. Cada vez cuesta más concentrarse y por eso cada vez te concentras más, es instintivo, pero luego te darás cuenta de que era supervivencia.
Ayer me decía la más joven de las sabias: la vida es un 50% en todo. Una apuesta a partes iguales segura a insegura, a la que se reduce, en esencia, toda la gama de grises. Puede haber matices en todas las cosas, pero al fin y al cabo tienes dos sacos y las cosas o las metes en uno o en otro, no hay más. Trabajas o no trabajas, tienes pareja o no la tienes, en definitiva, haces algo o no lo haces.
I remember when I was a very little girl, our house caught on fire.
Benicàssim 2001. Nada más conocernos, me dijiste que era un prototipo (y tenías razón, me llevo las manos a la cabeza cuando recuerdo tanto tontipopismo). Yo te dije que no tenías personalidad porque te metiste en el lavabo a empolvarte la nariz porque tu amigo del alma lo hacía. Ninguno de los dos se enfadó con el otro, y supimos que eso era el comienzo.
-Nada importa, vieja...todo es siempre lo mismo...
La peor muerte es el olvido. No recuerdo ahora mismo si es una frase hecha o una cita con nombre y apellidos. Mientras haya gente para recordar a esas personas que ya no están, éstas estarán a salvo del olvido y seguirán existiendo en forma de recuerdo, en forma de historia: la suya propia, la que se teje con cientos de pequeñas historias y vivencias que conforman cada vida.
Maniobra nº1: Ver foto.
Yo no sé si hacía mucho tiempo que vivía en el mundo de los verdis y compañía, pero juraría que esto no era así antes. Mi amiga Gemma quería ir a ver la misma peli que yo, pero ella es mi contrario, odia la VOS, y bueno, pues esta noche tocaba excepción; además es todo un gustazo poder ir al cine del barrio, el de las dos, caminando tranquilamente un día de diario.
Si ya lo decía el loco aquel de la calavera: una cosa o la otra, hay que decidir. Ya se sabe que su dilema tenía un sentido mucho más metafísico y profundo, bla bla bla, pero la dicotomía de Hamlet es el resumen de cualquier dilema, cualquiera que sea su importancia. Se supone que el poder elegir es lo que hace libre al hombre, pero ¿qué pasa cuando éste se vuelve esclavo de su duda, que és lo que en definitiva acaba sucediendo en la mayoría de las ocasiones sino todas? Elegido el camino y dejada la bifurcación atrás, el fantasma de lo que pudo ser siempre nos persigue, sobretodo si la elección no nos da los frutos esperados. Que hubiera sido si hubiera dicho que sí/no? Muchas personas optan por dejarse llevar por la corriente con la frasecita de: "lo que tenga que ser, será", pero aun así, hay ocasiones en qué nadie se escapa: ¿Hacia dónde giramos?